Sur (La ruta del)
Miércoles, 31 Oct 2007
La ruta del Sur circula del “Oeste al Este”, y de esa vamos a hablar.
La ruta del Sur circula del “Oeste al Este”, y de esa vamos a hablar.
El otro día estaba pensando en escaleras ….. en unas escaleras, y a partir de esas, salieron otras. Es curioso, siempre veo las escaleras desde abajo.
La espiral presenta una mejor perspectiva y representatividad por supuesto que el circulo
El Grupo Interfacultativo de innovación educativa ha comenzado un proyecto nuevo, preocupado como está por el adecuado diagnóstico y análisis de las necesidades reales de los alumnos.
Un colectivo demanda-exige muchas cosas, cosas que normalmente no encuentra en los espacios de aprendizaje, de intercambio (mercados, por ejemplo) o de vida. Y eso que demanda a veces ocurre que se le ofrece y otras muchas en que no es asi.
Sabemos que un buen diseño pedagógico crea las condiciones de un resultado y un proceso más interesantes, productivos y satisfactorios. No es lo mismo un modelo pedagógico que otro. En unos modelos se tiende a generar reproducción, cooptación de lo conocido, y un mayor o menor sometimiento a los que saben. En otros modelos, más participativos, se trata de desarrollar personas y grupos que no sólo experimenten lo conocido, sino que hagan como decía uno de mis maestros: “devolver mejorado lo que recibimos”.
Muchas de las entradas del weblog están directa o indirectamente relacionadas con la metodología MINING-Aldebarán, que es el soporte del modelo de innovación desarrollado por el autor. Un modelo es como una teoría sobre el objeto, en este caso, la innovación. La metodología correspondiente es un desarrollo que tiene que buscar las rutas críticas para llegar a resultados similares a los del modelo básico.
Me atrevo a analizar lo que ha sido 2006 para el programa Aldebaran Innovation, es decir, para el proyecto que todavía constituye una parte de mi sueño y de mi horizonte. Regenerar el tejido social no es fácil, tenemos que dotarnos de método, de modelo, de horizonte, de proyecto, y cómo no, de investigación. Sin un fuerte programa de investigación, un programa coherente, estratégico, a largo plazo, no sería posible desarrollar lo otro y mantenerlo vivo. Como decía Gramsci: la verdad es siempre revolucionaria, y alcanzar la “verdad”, aunque sea con minúsculas, tiene que ver con el análisis e interpretación de lo real, con el conocimiento, con el saber alcanzado, y todo eso, sin bases, sin fundamentos, sin documentación, sin análisis, …… no es posible. De ahí la importancia de investigar, y la importancia después de divulgar y de intercambiar. Pero para eso tenemos que disponer de un programa estratégico, un programa a largo plazo, un programa para hacer posible lo demás. A veces, hasta hay que saber “perderse” en la investigación, para luego dar luz a espacios nuevos, espacios que faciliten las cosas de los que vendrán. Ese es el sentido de mi trabajo, y lo que guía mis intenciones. No siempre lo consigo, y muchas veces, me equivoco, pero sigo intentándolo.
La innovación se produce, el cambio ocurre. En términos generales, creo que es una hipótesis adecuada. La innovación precisa de nuestro esfuerzo, de constancia, de vigor, de energía. El cambio casi siempre nos sorprende. Es cierto, que siguiendo a Kuhn, el cambio de paradigma sería en gran medida una consecuencia de “rondar” alrededor del paradigma superado, mediante aproximaciones sucesivas, por medio de pruebas y errores constantes, pero el cambio, finalmente, nos acaba sorprendiendo, y por eso se suele ver como algo a lo que se teme, en parte tenebroso, y sin duda, oponemos mucha resistencia a esa sorpresa. Sinceramente, para mí el cambio es un dato, sobre el que no puedo actuar más que a largo plazo, y que probablemente no se produzca cuando yo quiera, por tanto, me importa poco, porque no depende de mi voluntad, de mi energía, de mi conocimiento, o al menos, no decisivamente. Sin embargo, me interesa la innovación y el conocimiento, porque ellos al final son los que mueven las cosas, las fuerzas productivas les llamaba Marx.